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Informe de la UCR sobre Crucitas es inexacto
Extracto de la carta enviada al Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica.
Con extremo cuidado analizamos el documento denominado: “Informe Especial Minería Química a Cielo Abierto: El caso de Las Crucitas”, elaborado por un panel de profesionales de ese Centro Universitario.
Se entiende que al conformarse una comisión integrada a partir del 28 de octubre del año 2008 para analizar la situación del proyecto Las Crucita por parte de una de las más prestigiosas universidades del país, el fin sería desarrollar un análisis objetivo, considerando la participación de los miembros más calificados e imparciales de esa honorable institución para recomendar al Consejo Universitario una posición en relación con el proyecto Las Crucitas.
Sin embargo, esto no fue así, a pesar de que el señor Alberto Cortés Ramos en su condición de Coordinador de esa comisión y en presencia del señor Mariano Sáenz, ambos miembros del Consejo Universitario y co-autores del informe se comprometieron a otorgarnos ese espacio y garantizar con ello el debido proceso en un marco de respeto, análisis objetivo y rigurosidad técnica, lo cual nunca se cumplió.
Concluimos que la resolución generada por parte de la comisión investigadora al Consejo Universitario con fecha del 21 de mayo del presente año, se basó en análisis generales e inexactos, y a partir de la participación de personas que han declarado su rotunda oposición al proyecto desde hace muchos años, lo que definitivamente desacredita la objetividad, equidad y ética del análisis realizado.
La interrogante que nos surge es: ¿Por qué las autoridades del Consejo Universitario no cumplieron su compromiso y nos permitieron participar del proceso de discusión de nuestro proyecto con el fin de evacuar sus dudas y llevar a nuestros expertos (algunos profesores de la universidad) a dialogar con ellos?
Hacer uso de la credibilidad que goza la Universidad, con el único propósito de influir en las reflexiones que hacen sobre el Proyecto Crucitas los magistrados y magistradas de la Sala Constitucional, y provocar esfuerzos que conlleven bloqueos de calles para manifestar su oposición al proyecto, contrasta con el comportamiento de los profesionales que trabajan para el Proyecto Crucitas, que en su mayoría son graduados de la UCR, que han optado por la transparencia, el diálogo y el respeto sagrado a los principios democráticos que rigen a Costa Rica.
Con base en lo anterior, solicitamos atentamente al Consejo Universitario derogar el acuerdo tomado en sesión extraordinaria Nro. 5354 del jueves 21 de mayo del 2009, según oficio recibido por ese órgano el pasado miércoles 3 de junio del 2009, sobre el Proyecto Minero Crucitas, porque no se realizó un análisis adecuado y justo en el cual se pueda conocer la verdad y las buenas prácticas del proyecto minero, como corresponde a un ente tan importante como el Consejo Universitario.
El Proyecto Crucitas cuenta con más de 15 años de análisis de investigación en su área de influencia, a partir del cual se ha generado una gran cantidad de estudios científicos en diferentes áreas como: ingeniería, geología, hidrogeología (análisis realizados con más de 200 pozos de investigación), edafología, herpetología, ornitología, ictiología, entomología acuática, mastozoología, botánica, forestal, sociología, economía, química, calidad del aire, calidad de aguas, geotecnia, hidrología, ambiente, ingeniería industrial, mecánica, eléctrica, entre otros.
Los años de investigación y la participación de especialistas, son los que han generado la calificación de viabilidad ambiental que se le otorgó al proyecto, luego de casi cinco años de análisis técnicos y participación ciudadana realizada a través de una audiencia pública que ha roto el récord de participación en Costa Rica.
Recientemente se realizó una evaluación en la cual participaron otros especialistas en forma objetiva y analizaron los temas desde una perspectiva completamente técnico-científica, y que verifica la viabilidad ambiental y social del Proyecto Crucitas (todos ellos se encuentran en el expediente de la Sala IV).
Se pueden destacar los informes técnicocientíficos realizados por parte del Ph.D. Olman Murillo, en el aspecto forestal y de genética forestal.
Resalta además la investigación efectuada sobre el cianuro por el experto químico Ph.D. Sherman Thomas, así como la participación de varios expertos reconocidos y respetados en sus especialidades que trabajaron en decenas de estudios sobre el aspecto biológico que comprende el análisis de biodiversidad. En este esfuerzo mancomunado destaca el informe que sobre el costo/beneficio realizaron los expertos en economía Jorge Guardia y Ph. D. Juan Muñoz Giró. Todos ellos miembros activos o graduados de la respetable Universidad que ustedes representan, cuya labor es reconocida tanto nacional como internacionalmente.
Estos estudios han sido respaldados en otros temas específicos por científicos canadienses en áreas ambientales y mineras con experiencia por más de 30 años en el campo, como las empresas Jacques Whitford, Golders, Pitteau Associates, entre otras.
Estamos seguros que ante la verdad de los hechos expuestos, la prudencia y la mesura prevalecerá en las autoridades universitarias que desconocen el proceso seguido.
San José, Junio 2 de 2009.
FIRMA RESPONSABLE: JOSE ANDRES SOTO RIVERA, CED: 1-O650-0752 - GERENTE DE RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL - INDUSTRIAS INFINITO S.A.
Las Crucitas, la ciencia y las opiniones sesgadas
Geólogos Sergio Rivera y Sergio Mora | sergiomo@hotmail.com
En artículo del 4 de junio de 2009 ( La Nación, Foro) , el Vicerrector de Investigación de la Universidad de Costa Rica expone la dinámica compleja del ser humano; en unos casos crítico, racional y en otros sesgado: “… El científico pertenece a una comunidad que comparte un conjunto específico de valores, entre los cuales se encuentra que todos los hallazgos deben ser sometidos a crítica, con rigor y sin importar el renombre del autor. Este principio es democrático e implacable pues no rige una autoridad absoluta ni existe nada ni nadie exento de evaluación ...”¡Excelente!
Hemos leído el “Informe Especial Minería Química a Cielo Abierto: El Caso de las Crucitas”, patrocinado por la Vicerrectoría de Investigación de la UCR, y nos sorprende la campaña de desprestigio a la minería, sin probar con evidencia los argumentos y respaldada tan solo por documentos especulativos y superficiales. Un repaso a sus capítulos es suficiente para ver que no es más que un ejercicio de escritorio y en algunos casos eco de comentarios y notas periodísticas, más que de investigación.
Alarmismo . Las afirmaciones del Dr. Allan Astorga nos asombran: “… La minería de oro –a cielo abierto o subterránea– […] que utilice sustancias químicas, entra en conflicto con las condiciones naturales de biodiversidad, suelos fértiles, agua superficial y acuíferos, debido a que impacta de forma irreversible […] la minería de oro genera impactos ambientales significativos e irreversibles en el ambiente. En el caso de los países de climas más secos o desérticos esos efectos son menos notables, debido a su limitada condición ambiental, ya que no hay bosques, ni suelos, ni agua que puedan ser impactados. En los países tropicales, en cambio, es todo lo contrario. Los daños ambientales que se producen son altamente significativos y su mitigación, aunque parcial, es muy costosa...”. Esta afirmación es infundada y alarmista, aparte de que es erróneo el uso de los adjetivos “notable” e “irreversible” para calificar la severidad de un impacto; los ecosistemas en climas desérticos y subtropicales son más frágiles y menos bio-diversos, por lo que su recuperación toma tiempos mayores. Es bien sabido que la biodiversidad es indicador de fortaleza del ecosistema y de su capacidad de recuperación. Conviene llamar la atención hacia el capítulo 5; el geógrafo Dr. Rafael Arce expresa: “… El tema de Crucitas se aborda desde la perspectiva económica-ambiental, pero representa [sic] más una opinión del autor pues no se dispone de los datos ni el tiempo necesario para aplicar formalmente las metodologías mencionadas arriba…”.
Sin rigor científico. Ese párrafo tiene la virtud de confundir: ¿cómo es posible que con solo una explicación metodológica el Dr. Arce concluya: “… sin lugar a dudas, que una actividad extractiva tan nociva como la minería de oro a cielo abierto tiene un costo ambiental y social tan alto que es absolutamente imposible que pueda resultar “rentable” para un país que ha puesto la defensa del ambiente como uno de sus estandartes más valiosos ...” y además “...demuestra con claridad que para el caso de la minería de oro a cielo abierto, siendo el daño ambiental sumamente intenso y el costo social muy alto y siendo el tiempo de recuperación del daño ambiental (T) desmesuradamente grande, el costo de recuperación (CR) hace inviable este tipo de actividad...”. Hay más por discutir sobre este “informe”, pero mientras tanto apelamos a la rigurosidad científica de una casa de enseñanza superior e investigación de tanto renombre, para discutirlo bajo un debate científico, ambiental y social. Debemos aclarar que no apoyamos ninguna actividad que riña con el desarrollo sostenible y menos aún si para impulsarla –y quizás imponerla– ha sido pisoteada la transparencia. Somos conscientes de que la minería tiene una historia antigua y reciente que no engalana su responsabilidad ambiental. Costa Rica debe debatir y decidir si acepta o no la minería de oro y para ello deberán demostrarse los beneficios integrales para el país, pero sin incorporar posturas ideológicas sesgadas a priori.
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